“Antes teníamos que turnarnos para usar un computador… ahora podemos aprender todos al mismo tiempo”.
Ese es uno de los testimonios que surgió en la Escuela Especial Dr. Adolfo Tannenbaum de Viña del Mar, donde 293 estudiantes hoy viven una experiencia distinta: una sala equipada con 40 computadores reacondicionados que no solo transformó su infraestructura, sino también sus oportunidades.
Pero el impacto no termina en la sala de clases. Apoderados que antes estaban alejados del mundo digital hoy participan en talleres, aprendiendo herramientas básicas que les permiten acompañar mejor el proceso educativo de sus hijos. Lo que llegó como una donación, se convirtió en una transformación comunitaria.

Historias como esta no son aisladas. Son parte de un cambio mayor y marca una diferencia real en la vida de las personas, evidenciando una brecha que aún persiste.
En Chile, según la Subsecretaría de Telecomunicaciones, el 94,3% de los hogares declara tener acceso propio y pagado a internet a través de tecnologías fijas, móviles y/o satelitales. Sin embargo, si se trata de zonas rurales la conectividad móvil alcanza el 50,9%, lo que retrata la realidad en el país de que aún existe una importante brecha digital, causada por diversos factores como la desigualdad económica, la limitada infraestructura en sectores rurales, y la falta de alfabetización digital, manteniendo a muchas personas sin conexión y sin acceso a “servicios básicos”, lo que limita sus oportunidades.
En ese escenario es que destaca la campaña Entel, con el impulso de Kyklos, “Conciencia en Todas, Reutiliza”. Anteriormente conocida como “Reutiliza x Chile”, la iniciativa lleva 7 años recorriendo el país de Arica a Punta Arenas, recuperando equipos electrónicos (celulares, notebooks, tablets y CPU) para que sean reacondicionados en el Centro Inclusivo R de Kyklos, por personas con discapacidad, y luego son donados a instituciones que lo necesitan. Los equipos que no están en óptimas condiciones para ser donados son reciclados.

“La campaña es muy valiosa porque busca hacerse cargo de dos problemáticas que hoy están muy presentes en Chile: la brecha digital y la generación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Hay que considerar que en el país se estima que cada persona genera 10 kilos de estos residuos al año, por lo que es fundamental ocuparse”, dice Sebastián Silva, jefe de proyectos de Economía Circular en Kyklos. Además, enfatiza en que “es una campaña que tiene triple impacto al evitar que residuos lleguen a rellenos sanitarios, se trabaja con personas en situación de discapacidad, y se donan a personas que lo necesitan”.
Gracias a la donación de equipos electrónicos en desuso, y su posterior reacondicionamiento, se ha logrado recuperar 87 mil equipos los cuales equivalen a más de 200 toneladas. Además, se han donado casi 6 mil equipos a instituciones que lo necesitan, como colegios, fundaciones, y organizaciones sociales, contribuyendo directamente a acortar la brecha digital.

La invitación a entregar equipos electrónicos en desuso está abierta a ciudadanos, empresas, organizaciones y municipios, y es totalmente gratuita. Todos aquellos que tengan celulares, notebooks, tablets y cpus en desuso pueden participar. Además, se entrega un certificado de trazabilidad que asegura la correcta gestión de los equipos, ya sea a través de su reutilización o reciclaje.
“La economía circular demuestra que también puede ser una herramienta concreta para avanzar en desafíos presentes en nuestro país. Y particularmente en esta campaña, extendiendo la vida útil de los equipos, se genera un impacto social directo. En un mundo que está cada vez más conectado disminuir la brecha no es solo acceso a tecnología, sino también acceso a oportunidades y a una sociedad más inclusiva”, agrega Silva.
Si quieres entregar equipos electrónicos o conocer más de la campaña, visita su página web aquí.












