El pasado 30 de octubre terminó el plazo para que las empresas informaran a través del CDP, antes conocido como Proyecto de Divulgación de Carbono, los llamados análisis de escenarios climáticos.
No se puede gestionar lo que no se mide dice el CDP, la primera plataforma “que aprovechó la presión de los inversores para influir en la divulgación corporativa de información sobre el impacto ambiental”.
En simples palabras, el CDP ofrece un sistema de divulgación del impacto ambiental que tienen empresas, ciudades, estados y regiones entendiendo que “la divulgación es la piedra angular de la acción. Es esencial para aumentar el acceso al capital, la competitividad de la cadena de valor y cumplir con las exigencias del mercado y de las normativas”, señalan.
Sin embargo, según el informe “Principales tendencias mundiales en materia de informes de sostenibilidad realizado” hecho por KPMG, solo el 13% de los informes de las 250 empresas más grandes del mundo incluyen el posible impacto del cambio climático mediante el análisis de escenarios.
En el mundo actual, donde los efectos del cambio climático son evidentes, las empresas enfrentan una creciente presión para anticiparse a los riesgos asociados con este fenómeno. En ese sentido los análisis de escenarios climáticos emergen como una herramienta clave para evaluar cómo los cambios en el clima podrían impactar diversos sectores y sistemas, permitiendo a las organizaciones y empresas diseñar estrategias para planificar respuestas a los posibles riesgos.
En detalle, “un escenario climático es una proyección del comportamiento de una variable del cambio climático bajo diferentes condiciones de aumento de temperatura global”, detalla Gabriela Calderón, líder de sostenibilidad y cambio climático de Kyklos. Estas proyecciones incluyen factores como el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero emitidas globalmente, el aumento de la temperatura, cambio en patrones de precipitaciones, y los fenómenos climáticos extremos.
Las empresas identifican los riesgos, se analizan los escenarios climáticos y finalmente se evalúan las medidas de mitigación, Gabriela ejemplifica “una empresa agrícola que identifica como riesgo climático la sequía sobre su operación, ya que depende de la disponibilidad de agua para el riego. Podría enfocar su análisis de escenarios climáticos sobre variables como las precipitaciones, humedad del suelo y/o caudales de los ríos en tres escenarios; uno pesimista, uno conservador y uno optimista para evaluar la vulnerabilidad de la empresa ante dicho riesgo”.
Al realizar estos análisis las empresas, además de las medidas de mitigación, pueden evaluar oportunidades. “Los resultados del análisis permitirán a la empresa agrícola priorizar la inversión en tecnología de optimización hídrica, la oportunidad de cambiar de tipo de cultivo según necesidad hídrica e incluso migrar su operación a zonas geográficas de menor riesgo”.
Por otro lado, integrar estos análisis de escenarios climáticos como una estrategia empresarial demuestra el compromiso con la sostenibilidad. “Integrar la gestión de riesgo climático al core del negocio revela madurez en materia de sostenibilidad de una empresa. No tener visualizado el impacto de un fenómeno global como el cambio climático dentro de la estrategia de negocio es causa de preocupación para accionistas y una bandera roja para inversionistas”, detalló.
Respecto al compromiso con la sostenibilidad hoy encontramos una serie de normativas locales y globales, legislaciones, acuerdos, tratados, herramientas, entre otras cosas, que se alinean para promover este objetivo. El CDP es uno de ellos, pero también está -por ejemplo- el Dow Jones Sustainability Index que mide la gestión en materia ASG de empresas y compañías que cotizan en bolsas. Este índice analiza lo que ha hecho la empresa en las dimensiones medioambientales, sociales y de gobernanza, posicionándose como un gran referente en materias ESG.
“Los procesos de evolución de los requerimientos de CDP y DJSI van de la mano. Para la dimensión ambiental del CSA del DJSI es posible cubrir varios puntos de los criterios de Cambio Climático, Gestión de Agua y Biodiversidad adjuntando el correspondiente cuestionario CDP”.
“Los análisis de escenarios de cambio climático permiten a una empresa pasar de la identificación de riesgos climáticos a una adecuada cuantificación financiera de su impacto orientando la inversión interna hacia las más adecuadas y oportunas medidas de adaptación y mitigación. Es el último paso de evaluación de riesgos, que utiliza todo el conocimiento e investigación de las mayores instituciones en materia de cambio climático y cómo se proyecta en el corto, mediano y largo plazo”.
En definitiva, si una empresa quiere mantenerse competitiva y demostrar su compromiso con la sostenibilidad, es recomendable que tome acción en el asunto y planifique en base a un análisis de escenarios climáticos para minimizar riesgos, para que esté preparada para enfrentar los desafíos del futuro y aprovechar las oportunidades que surjan desde el análisis.












