Incorporar hábitos de economía circular en la cotidianidad, o generar conciencia sobre la crisis climática, no es algo que ocurra de un día para otro: es un cambio cultural que necesita de un gran empuje para generar transformaciones reales a nivel individual y colectivo, y que perduren en el tiempo.
De acuerdo al informe “Los jóvenes exigen una educación de calidad sobre el cambio climático” de la UNESCO, el 70 % de los jóvenes encuestados no puede explicar qué es el cambio climático, solo puede explicar los principios generales o derechamente no sabe nada al respecto. Ese mismo informe asegura que los jóvenes exigen una educación de calidad sobre el cambio climático que los ayude a comprender, actuar y reconocer el lugar del ser humano en la naturaleza.
Cuando educación y comunicación se integran, el mensaje escala
En esa línea es que la combinación entre educación y comunicación socioambiental se ha convertido en una de las herramientas más efectivas para impulsar la sostenibilidad en las comunidades. Kyklos, con más de 13 años articulando y ejecutando soluciones para los desafíos actuales en sostenibilidad, ha impulsado campañas masivas que integran ambos enfoques.

Tres experiencias que convierten educación y comunicación en acción
Un ejemplo de ello es Vivamos Circular, un programa impulsado por PepsiCo en colaboración con Walmart y CCU, que recupera plásticos flexibles y botellas PET para transformar espacios abiertos a la comunidad. La iniciativa combina educación ambiental, experiencias presenciales y activaciones comunicacionales que acercan el reciclaje y la correcta gestión de residuos.
En 2025 la campaña cumplió 5 años, y superó su meta de recuperación, alcanzando 31.252 kg de plástico, gracias al compromiso de 106 colegios y jardines, empresas, y comunidades de la Región Metropolitana y en Viña del Mar, lo que permitió inaugurar el Espacio de Encuentro Vivamos Circular dentro del Centro Ambiental de Pudahuel, evitando la emisión de 32 toneladas de CO2.

Algo similar ocurre con el Banco Social de Latas, impulsado por Ball, donde se invita a comunidades a reciclar latas destacando su alto valor económico, ambiental y social. Comunidades recuperan sus latas, las cuales se traducen en puntos que pueden ser canjeados por productos o experiencias. Entre el 2023 y el 2025 la campaña ha logrado formar una red de casi mil establecimientos en 8 regiones del país, con más de 270 mil estudiantes, y logrando recuperar 71 toneladas de latas.

Y también está el caso de Agua en Curso, una experiencia educativa que invita a niñas, niños y jóvenes a descubrir la importancia del agua y a comprender cómo su cuidado se conecta con una economía circular y sostenible. Solo en 2025, Agua en Curso impactó a 80 establecimientos de la RM y a 16.675 estudiantes.
“Estas experiencias demuestran que la educación entrega profundidad y sentido, mientras que la comunicación amplifica, conecta y mantiene el mensaje vivo. Juntas, permiten escalar los impactos, sostenerlos en el tiempo y transformar la sostenibilidad en algo comprensible, cercano y necesario”, dice la Gerenta de Comunicación y Marketing, Carolina Zúñiga.
Porque cuando educar y comunicar se integran estratégicamente, las campañas dejan de ser acciones puntuales y se convierten en motores de cambio cultural. Escríbenos a contacto@kyklos.cl si tu organización busca impulsar campañas con impacto real.
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