En 2019, el Ministerio de Medio Ambiente (MMA), junto con el Ministerio de Economía (ME), la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC), iniciaron el desarrollo de la Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040. La iniciativa planteó desde sus inicios que la economía circular podría impulsar al país hacia un “desarrollo sostenible, justo y participativo”, que pusiera “al centro el bienestar de las personas”.

Hoy, cinco años después del lanzamiento de la iniciativa, hemos sido testigos del impacto social, ambiental, pero también económico de la circularidad. En un mundo donde los recursos naturales son cada vez más limitados y los desafíos ambientales más complejos, la economía circular surge como una oportunidad prometedora que no solo aborda la sostenibilidad, sino que también contribuye a generar mayores ingresos a comunidades que antes quedaban fuera de la cadena de valor.

Este modelo, que busca dar “circularidad” a los materiales a través del reciclaje, la reutilización y la reducción de residuos, ofrece una serie de beneficios que van más allá de la simple preservación del medio ambiente. En particular, los proyectos de economía circular pueden servir como un catalizador para generar valor económico, y a la vez fortalecer los lazos entre comunidades y organizaciones, promoviendo la participación, el emprendimiento y la innovación.

Imagen extraida de Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040

En los últimos años hemos sido testigos de esto en el trabajo que realizamos con las recicladoras de base de Iquique, quienes, entre otras cosas, administran los Puntos Limpios Zofri y Las Rosas en esta ciudad. Estas recicladoras, lideradas por Denisse Morán, han sido capaces de llevar a otro nivel el oficio que habitualmente realizan, dando forma a la Corporación de Recicladoras de Tarapacá – Servirec.

En Kyklos creemos en el desarrollo de las habilidades locales y, gracias al apoyo y confianza de Collahuasi, hemos acompañado a Servirec desde el 2022, promoviendo su formalización, lo que significa que todas las recicladoras han sido capacitadas y están legalmente contratadas, valorando y diversificando sus fuentes de ingresos. Además de la recolección de materiales, realizan la administración de los puntos limpios, lo que considera el orden y enfardado del material, y la atención a público. También se realiza la venta del material, que no es una fuente de ingresos significativa, por lo que se incorporan otros servicios, como la recolección a colegios, barrios o empresas, estableciendo tarifas claras, y dando espacios para la contratación de más y nuevos recicladores.

Esto ha tenido un impacto económico directo en las recicladoras, tanto así que en los últimos dos años han triplicado sus ingresos, y han ampliado su área de influencia. Un ejemplo de esto es que para la última fiesta de la Tirana, en forma inédita, se instaló un sistema de reciclaje con el apoyo del municipio de Pozo Almonte, Zofri y Collahuasi, donde el equipo Servirec recuperó casi 2 toneladas de reciclaje.

Imagen extraida de Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040

Un punto de inflexión en el desarrollo de Servirec fue el año pasado, cuando la cooperativa firmó un convenio con el Sistema de Gestión ReSimple para la administración del Punto Limpio Zofri, lo que fue posible gracias a este camino de formalización y desarrollo. Así, cada día se nos presentan más oportunidades para fortalecer el trabajo de reciclaje y, sobre todo, dignificar esta labor tan noble y hasta hace poco, invisibilizada.

Trabajamos también en iniciativas similares de impulso a gestores y recicladores de base, en la región del Bío Bío, esta vez con el apoyo de CMPC, a través de infraestructura y equipamiento, además de la vinculación con la gestión municipal, y a las empresas de la zona, lo que ha permitido que muchos emprendedores del reciclaje puedan sumarse al carro de oportunidades que ofrece la economía circular.

Imagen extraida de Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040

A diferencia del modelo económico lineal, basado principalmente en procesos de producción y desecho, la economía circular permite no solo concientizar a las personas sobre la importancia de cuidar el medio ambiente, sino que también crea oportunidades para la colaboración. Muchas comunidades han visto surgir nuevos emprendimientos que se especializan en la reparación, el reciclaje y la reutilización de productos, lo que fortalece su desarrollo.

Estas son las iniciativas que en Kyklos impulsamos junto a miembros de la comunidad, organizaciones y empresas. Buscamos, en cada detalle, la colaboración, para que los beneficios económicos y sociales se distribuyan en toda la cadena de valor. Esto es lo que nos mueve y nos quita el sueño día a día, y ahora vemos que da frutos.

Andrea Cifuentes
Gerente de Economía Circular

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