Hace 2 años que comenzó la implementación de la Ley REP para envases y embalajes. Una normativa que vino a revolucionar la industria del reciclaje y la gestión de residuos en Chile, y que en términos simples obliga a los productores de productos prioritarios a que se hagan cargo de la recolección, reciclaje y /o valorización de sus productos una vez finalizado su uso.
En ese marco es que Kyklos realizó el estudio “Estadísticas del Reciclaje 2024 – Envases y Embalajes”, para la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje y ReSimple, con el objetivo de analizar las cifras más recientes del reciclaje en Chile y los principales desafíos para avanzar hacia una economía circular más sostenible.
Cifras generales
De acuerdo al estudio realizado, se estima que en 2024 ingresaron al mercado chileno 1,96 millones de toneladas de envases y embalajes. De este total, un 67% formó parte de algún sistema de gestión formal (SIG) y solo un 33% fue efectivamente valorizado (reciclado).
El material con mayor volumen y tasa de valorización fue el papel y cartón, con un 48,9%, mientras que el cartón para líquidos presentó la tasa más baja, con solo un 3,2%, debido a la complejidad de su composición multicapa.
Brecha entre residuos domiciliarios y no domiciliarios
Una de las conclusiones más importantes del informe es la gran diferencia en la gestión de residuos según su origen.
En el caso de los residuos no domiciliarios, se muestra una alta integración en los sistemas formales. Un 59,3% del material valorizado de este origen fue reportado oficialmente, lo que se explica principalmente porque ya existía un mercado de reciclaje industrial consolidado.
Por otro lado, los residuos domiciliarios tienen una situación muy diferente. Solo un 16,6% del material valorizado proveniente de hogares fue gestionado a través de canales formales, lo que se atribuye a barreras logísticas, baja educación ambiental y escasa trazabilidad.
Cumplimiento de metas de la Ley REP
El estudio analiza el cumplimiento de las metas de reciclaje para 2024 desde dos perspectivas.
Si consideramos el total del reciclaje nacional (es decir, la suma del reciclaje formal e informal), casi todos los materiales cumplirían sus metas de valorización, con excepción del cartón para bebidas. Esto refleja que existe una industria de reciclaje activa, aunque una parte importante de esa gestión ocurre fuera de los Sistemas de Gestión (SIG) establecidos por la Ley REP.
Sin embargo, el escenario cambia si tomamos como referencia solo lo que se gestiona a través de los SIG. En el caso de los residuos no domiciliarios, todos los materiales (metal, papel/cartón y plástico) logran cumplir las metas. Pero en los residuos domiciliarios, solo el papel y el cartón alcanzan los niveles exigidos, mientras que el metal y el plástico quedan muy por debajo, con tasas de cumplimiento de apenas 0,3% y 1,6%, respectivamente.
Esto evidencia que una gran cantidad de material reciclado, especialmente desde los hogares, no está siendo contabilizado por la Ley REP. Sin ir más lejos, en el caso del aluminio, el 98,5% de su reciclaje es informal debido a su alto valor de mercado.
“El reciclaje en Chile existe, hay una red activa, pero hay una red paralela a los Sistemas de Gestión. Hay recicladores de base, municipios, gestores que llevan años trabajando y que son actores que forman parte significativa del reciclaje, sobre todo en el ámbito domiciliario, pero que todavía no están integrados de manera formal dentro de la ley REP”, dijo Antonia Gonzalez Rodriguez, jefa de estudios de Economía Circular de Kyklos.












