Una nueva versión del Ironman 70.3 se realizó en Pucón durante el segundo fin de semana de enero. Conocida como la “carrera más linda del mundo”, esta competencia reunió a deportistas de distintas nacionalidades para enfrentar pruebas de natación, ciclismo y trote, consolidándose como un evento de deporte sostenible.
Por cuarto año consecutivo, Kyklos participó como encargado de la gestión sostenible de residuos, con el objetivo de evitar que materiales reciclables terminen en vertederos o rellenos sanitarios, promoviendo la economía circular en chile.

En detalle, este 2025 se recuperaron 1.593 kilos de materiales reciclables y residuos orgánicos:
- 911 kilos de cartón
- 278 kilos de plástico
- 12 kilos de vidrio
- 28 kilos de metal
- 2 kilos de cartón para bebida
- 362 kilos de residuos orgánicos
La gestión adecuada de estos residuos permitió ahorrar 5.731 kWh de energía, 1.754 kilos de CO2 y 24.172 litros de agua, lo que equivale a 33 meses de consumo de un hogar chileno, 138 días promedio de un auto sin salir y 121 duchas promedio respectivamente.

El éxito también se debe a la colaboración con el Club Deportivo Universidad Católica (CDUC), organizador del evento, y al trabajo de sensibilización liderado por monitores de Kyklos, quienes promovieron la correcta segregación de residuos desde el origen.
El éxito también se debe a la colaboración con el Club Deportivo Universidad Católica (CDUC), organizador del evento, y al trabajo de sensibilización liderado por monitores especializados, quienes promovieron la correcta segregación desde el origen. “Todo punto de recuperación instalado estuvo siempre con un monitor que orientaba y educaba en cómo gestionar de manera correcta los residuos. Eso valida nuestra forma de trabajo”, señaló Roberto Corona, jefe del proyecto.

Estos esfuerzos lograron duplicar la cantidad de residuos reciclados respecto a 2024, cuando se recuperaron 794 kilos. La coordinación incluyó recuperar todos los residuos reciclables que se generaron tanto en el montaje como desmontaje de las distintas activaciones en el evento.
En esta edición, el equipo también apoyó en la medición de la huella de carbono del evento. Gabriela Calderón, líder de Cambio Climático, explicó: “Recopilamos información sobre una de las principales fuentes de emisión: el traslado y alojamiento de los asistentes. Además, trabajamos junto al equipo organizador y Colbún para medir otras fuentes de emisión”. Las emisiones se compensarán con bonos de carbono provenientes de centrales de energía renovable de Colbún.

Este enfoque integral refleja el compromiso de la organización con la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático. “La participación y colaboración de las empresas es clave. No solo se trata de gestionar residuos, sino también de reducirlos y prevenir su generación en futuras ediciones. Además, en esta instancia puntual, se demuestra que los eventos deportivos también pueden ser una oportunidad y una herramienta para cuidar el medio ambiente”, concluyó Roberto Corona.



















