Los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) se han posicionado en el centro de los negocios como base para una empresa sostenible y con responsabilidad y medioambiente. Esta tendencia ha impulsado la integración de estrategias de sostenibilidad, mejorando el impacto social y ambiental de las organizaciones.

De acuerdo al Estudio “ESG en Chile: Perspectivas, avances, el rol de los directorios y los retos de su implementación”, elaborado por el ESE y Acción Empresa, el principal impulsor de la adopción de los criterios ESG en las empresas chilenas es la convicción de la alta dirección respecto a su relevancia estratégica (48%). Le siguen el cumplimiento de la regulación ambiental y normativa vigente (17%) y las presiones de los stakeholders internos y externos (17%), lo que refleja el creciente protagonismo del entorno en la configuración de una cultura empresarial sostenible. Más atrás aparecen factores como la necesidad de cerrar brechas con la competencia (10%) y la búsqueda de ventajas competitivas (8%), lo que muestra que la sostenibilidad empresarial ya no es solo un valor agregado, sino una condición clave para la competitividad en el contexto actual.

“Los inversionistas valoran cada vez más la inversión responsable. Los indicadores ESG permiten identificar oportunidades estratégicas, reducir riesgos y mejorar el rendimiento empresarial”, destacó Gabriela Calderón, Subgerente de sostenibilidad y cambio climático de Kyklos. Esta visión es parte de un enfoque de marketing responsable y gestión alineada con los objetivos de desarrollo sostenible.

En esta línea, EY presentó el reporte “Premio Empresa destacada en criterios ASG 2025”, que entrega un panorama sobre las compañías postulantes a este reconocimiento, organizado junto a El Mercurio. Un hallazgo clave es que las empresas participantes obtuvieron un promedio de madurez del 61% en los tres criterios ESG, lo que las posiciona en un nivel “intermedio”. Esto significa que han superado el simple cumplimiento normativo y han incorporado políticas concretas de sostenibilidad.

Desafíos ESG: regulación, cambio climático y economía circular

El reporte también resalta los desafíos que enfrentan las empresas en la implementación de estos criterios. Uno de ellos es el cumplimiento regulatorio, donde las organizaciones deben ajustar sus operaciones a normativas cada vez más exigentes. “Anticiparse a los cambios normativos permite gestionar mejor los riesgos. Por ejemplo, la NCG 519 de la CMF, que entrará en vigencia en 2026, fortalecerá la forma en que las empresas reportan su información anual”, comentó Calderón.

Otro reto crucial es el cambio climático, ítem donde se destaca la adopción de estrategias de sostenibilidad y resiliencia para mitigar riesgos, y asegurar la continuidad y el éxito a largo plazo en un entorno dinámico. “Los análisis de escenarios de cambio climático van en esa línea. Emergen como una herramienta clave para evaluar cómo los cambios en el clima podrían impactar diversos sectores y sistemas, permitiendo a las organizaciones y empresas diseñar estrategias para planificar respuestas a los posibles riesgos”, detalló.

La transición hacia la economía circular implica promover la reutilización, el reciclaje y la regeneración. Esto no solo reduce el impacto ambiental, sino que fomenta la innovación en sostenibilidad y nuevas oportunidades de valor. Conoce más en Economía Circular – Kyklos.

Reputación, comunicación y dimensión social: claves para avanzar

La reputación corporativa y la respuesta a las expectativas de los grupos de interés son claves ya que influyen en los clientes, en la lealtad de los empleados, entre otras cosas. “Para fortalecer la reputación empresarial, una comunicación debe mantenerse accesible, pero más importante es que sea fiable, clara y pertinente”, subrayó Carolina Zúñiga, Gerente de Comunicaciones y Marketing de Kyklos.

Por último, el aspecto social también se ha convertido en un desafío clave. La toma de decisiones estratégicas debe considerar las dinámicas sociales, las necesidades de las comunidades y las relaciones con los stakeholders. Integrar estos factores es una responsabilidad, pero también una ventaja competitiva en un mundo donde la sostenibilidad ya no es opcional.

Los criterios ESG han dejado de ser una tendencia para convertirse en una necesidad estratégica. Implementarlos de manera efectiva no solo hace que una empresa sea más sostenible, sino que también la posiciona mejor ante inversionistas, clientes y comunidades.

¿Necesitas apoyo en estos desafíos? Agenda una cita o contáctanos en Kyklos.

Otros artículos

Comparte este artículo

Síguenos en nuestras redes

Contáctanos

Mándanos un mensaje y te responderemos a la brevedad.