Según la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, en el país existen 1.294.136 empresas. Si se tiene en cuenta que cada persona genera un promedio de 0,99 kilos de basura al día en Chile, de acuerdo a las cifras del Ministerio del Medio Ambiente 2023, es posible imaginar la cantidad de residuos que se generan en los lugares de trabajo.

El reciclaje es una de las tantas acciones que se pueden poner en práctica para contribuir en la gestión de residuos y la lucha contra el cambio climático. De hecho, en un mundo cada vez más consciente de las problemáticas ambientales, acciones que demuestran un interés real por el cuidado del medio ambiente son vistas con buenos ojos. Ejemplo de esto es que en Estados Unidos, según el proveedor de sostenibilidad y gestión de residuos que opera en América del Norte Recycle Track Systems, el 40% de los millennials han elegido un trabajo por la misión de sostenibilidad de una empresa. El 50% de los trabajadores de EE.UU afirmaron que estarían dispuestos a aceptar un menor salario si es que trabajan en una empresa que sea ambientalmente responsable.  Y por último, pero no menos importante, la sostenibilidad se ha posicionado como algo de importancia para conseguir nuevos talentos y retenerlos. Casi el 60% de los trabajadores cree que la sostenibilidad empresarial es un imperativo moral.

Implementar el reciclaje en empresas es una acción concreta en esa línea, pero para eso es necesario contar con la infraestructura que nos permita efectivamente poder reciclar los desechos que se generan, como papel, cartón, electrónicos, entre otros, según sea el caso, y en paralelo tiene que existir un acompañamiento de educación ambiental y concientización, ya que así los colaboradores de la organización tendrán las herramientas para hacerlo de la mejor manera.

La educadora ambiental de Kyklos, Soledad Puente, sostiene diversos proyectos con empresas que han implementado el reciclaje, y realiza capacitaciones a los equipos de trabajo para asegurar un correcto reciclaje.

Sobre las capacitaciones cuenta que lo primero es entender que las personas son diversas “y por lo tanto la recepción que tienen a estas instancias de cultura ambiental muchas veces es distinta. Hay personas que vienen un poco más concientizadas con la problemática, pero aún hay personas un poco más escépticas”. Lo anterior tiene de positivo que aún hay espacios de crecimiento para aumentar las tasas de reciclaje, de acuerdo a ello Soledad señala “hay muchas personas a las que nosotros llegamos que probablemente no reciclan en sus casas y empiezan a reciclar.

Recalca además que parte del éxito del proceso se da porque los materiales reciclados pueden valorizarse en un alto porcentaje, dado que no vienen contaminados con restos de residuos o sucios, ya que los colaboradores tienen los conocimientos “para que la personas hagan un paso a paso de correcto reciclaje, y así el material llegue en buenas condiciones para ser reciclado. En Kyklos se entrega un servicio súper completo. Te acompaña, te asesora, te instala infraestructura y aparte capacita a todas las personas para que logremos que el proyecto sea exitoso”. 

Para las empresas, reducir la generación de residuos se puede traducir en ahorro de costos a largo plazo porque disminuye los gastos relacionados al transporte y a la eliminación de residuos. Si se usan materiales reciclados se reducen los costos en materias primas, se maximiza la rentabilidad y se reduce la huella de carbono de la empresa

Asimismo, también se demuestra un compromiso con el medio ambiente, ayuda a crear una cultura laboral positiva, mejora la atracción de talento, mejora la imagen de marca, y atrae tanto a clientes como a inversionistas que valoran la responsabilidad ambiental.

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