Una de las máximas en la vinculación con los territorios es el relacionamiento comunitario. Esta perspectiva operacional es una de las aristas más importantes a la hora de evaluar un buen futuro para las empresas.
El llamado relacionamiento comunitario ha dejado de ser un “accesorio”. Hoy es un elemento necesario e incluso estratégico, tal como lo señala la Guía de Relacionamiento Comunitario de Acción Empresas.

“El desafío de las empresas es establecer una relación beneficiosa con las comunidades, con una base sólida de colaboración y en la ejecución de proyectos concretos, y avanzar hacia un desarrollo sostenible del barrio en torno a desafíos socioambientales”, señaló Andrea Cifuentes, gerente de Economía Circular de Kyklos.
De hecho, a raíz de distintos escenarios por los que ha pasado el país, las empresas han evolucionado hacia un enfoque más proactivo y preventivo, desarrollando estrategias de largo plazo y con valor compartido entre distintos actores como municipios, servicios públicos y organizaciones de la sociedad civil.

Ejemplos de proyectos comunitarios sostenibles
¿Qué tipo de temáticas aborda este tipo de proyectos? Las alternativas son variadas y buscan entregar soluciones o adecuaciones que afecten directamente a problemáticas territoriales. Tal es el caso de Antofagasta Minerals y el piloto Barrio Circular Coviefi, donde, a través de la entrega de 150 vermicomposteras domiciliarias y comunitarias, se dio respuesta a uno de los grandes dolores de la comunidad: los residuos orgánicos.

“Me parece muy importante, porque ayuda a mejorar el planeta a través de la gestión de los residuos, pero también para mejorar mis plantitas, así que creo que me servirá bastante y entre todos podemos ir mejorando nuestra calidad de vida”, señaló Rosa Zamora, vecina de Coviefi.
El Instituto Científico Humanista José Maza Sancho, de Coviefi, se integró al piloto Barrio Circular, incorporando vermicomposteras que fortalecen la educación ambiental y la economía circular en su comunidad.
Otro proyecto que aborda la temática ambiental es el Desafío Comuna Sin Basura, que alcanzó las 50 toneladas de reciclaje en Nacimiento desde el inicio del programa en 2019. Recientemente, el proyecto inauguró cuatro nuevos puntos verdes en el sector de Barrio Estación, fomentando el reciclaje y el cuidado del entorno.
“Esta inauguración es muy importante para Nacimiento. Estos cuatro puntos verdes en el sector Estación nos ayudan a reforzar nuestro trabajo municipal y a mantener limpia la comuna”, dijo Carlos Toloza Soto, alcalde de Nacimiento.
Estos casos muestran que cuando las empresas y las comunidades trabajan juntas, la sostenibilidad se vuelve tangible: menos residuos, más colaboración y una mejor calidad de vida para todos.
“Entre otras cosas, un buen relacionamiento comunitario en torno a la economía circular permite fortalecer la cohesión de las comunidades, ayudando a identificar problemáticas, enfrentarlas juntos, anticiparse a riesgos y construir confianza mutua”, agrega Cifuentes.
Los proyectos comunitarios pueden abordar temáticas muy diversas, pero para transformarlas en verdaderas oportunidades es clave un buen diagnóstico inicial. Escuchar a la comunidad, identificar sus desafíos y co-diseñar soluciones son pasos esenciales para avanzar hacia territorios más sostenibles.
Si necesitas asesoría para crear un proyecto de relacionamiento comunitario, escríbenos a contacto@kyklos.cl.
También puedes conocer nuestros servicios y estudios sobre sostenibilidad territorial, o revisar el blog de Kyklos con más experiencias en vinculación comunitaria.












