En Chile cerca del 60% de los residuos domiciliarios corresponden a orgánicos, donde la gran parte de ellos termina en vertederos y rellenos sanitarios, generando gases de efecto invernadero y desperdiciando nutrientes que podrían volver a los suelos.

Esto es una realidad que necesita cambiar, por lo que ha llegado hasta el Congreso para contar con normativas que impulsen el cambio. Hace un poco más de un año, en agosto de 2024, la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara aprobó en particular el proyecto de ley de orgánicos que promueve el reciclaje de residuos orgánicos. “Esta iniciativa es muy importante para el país porque permitirá alargar la vida útil de los rellenos y disminuir la generación de metano, que es un potente gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento del planeta. Además, al compostar produciremos fertilizantes naturales”, dijo la Ministra del Medio Ambiente en ese momento, Maisa Rojas.

Las empresas no son ajenas a esa realidad ya que también son generadores de residuos orgánicos. Según el Gerente General del Centro Inclusivo R (CIR), Reynaldo Herrera, en una oficina sin casino se generan, principalmente, restos de café, frutas y colaciones personales, por lo que se estima una generación de residuos orgánicos de entre 50 g y 150 g por persona al día, es decir, entre 5 y 15 kg diarios para una oficina de 100 personas.

En ese marco el CIR de Kyklos quiere ser parte de la solución ofreciendo la gestión de residuos orgánicos, integrando soluciones de economía circular con inclusión laboral, como Banco de Chile y Femsa Salud.

“Queremos transformar un problema en una oportunidad: los residuos orgánicos no son basura, son recursos que pueden volver a la tierra en forma de compost y aportar a la regeneración ambiental. Lo más valioso es que este proceso lo hacemos junto a personas en situación de discapacidad cognitiva, generando impacto ambiental y social al mismo tiempo”, comentó Herrera.

En lo que va del 2025, el CIR ha recolectado 16.188 kilos de orgánicos en 9.733 retiros realizados en la RM en empresas de diversos rubros. Sebastián Palma, asistente de valorización del CIR Santiago, señaló respecto a su trabajo que “al principio me costó adaptarme, pero después le pesqué el ritmo, me empecé a encariñar con la gente. Pasaron los meses y me capacitaron para salir a terreno, después aprendí sobre separación de los materiales, luego me preguntaron si me gustaría estar con los orgánicos, respondí que sí igual aunque al principio no me gustaba tanto por el olor, pero aprendí que el trabajo es trabajo y hay que ir a todas, y la paso bien”.

Este servicio se articula con municipios, empresas y gestores locales para asegurar una trazabilidad clara y un impacto real en la reducción de residuos. Al mismo tiempo, se promueve la creación de empleo inclusivo y un modelo de triple impacto: social, ambiental y económico.

Si tu organización quiere avanzar en la gestión responsable de residuos orgánicos, escríbenos a contacto@kyklos.cl y sé parte de esta transformación.

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