Con 1.286 establecimientos participantes y más de 620 mil estudiantes a nivel nacional, el Desafío Colegios Soprole Sonrisa Circular 2026 cerró su edición movilizando a comunidades educativas de distintas regiones del país en torno al reciclaje y la economía circular.
La iniciativa, desarrollada por Soprole junto a Kyklos, invitó a establecimientos pequeños, medianos y grandes a recuperar potes de yoghurt y postres de poliestireno (PS6), además de envases de leche y jugo de cartón para bebidas, promoviendo la educación ambiental y la economía circular en los colegios.
Para facilitar la participación, durante la campaña se habilitaron 37 puntos de recepción en las 16 regiones de Chile y se realizaron siete jornadas de entregas logrando recuperar 5,9 toneladas de PS6 y 31,6 toneladas de cartón para bebidas, es decir, 37,5 toneladas de materiales que no llegaron a vertederos ni rellenos sanitarios, y que pueden ser valorizados y transformados en nuevos productos, como bandejas.
La campaña llegó a establecimientos de las 16 regiones del país, involucrando a 620.367 estudiantes, e incorporó además tres categorías de premios, ampliando las posibilidades de reconocimiento tanto para los establecimientos como para sus comunidades.
En la categoría principal del Desafío Colegios, los colegios compitieron según su matrícula de estudiantes —pequeños, medianos y grandes— y su macrozona —Norte, Centro y Sur—, considerando los kilos recuperados por estudiante. Los establecimientos ganadores reciben $2 millones cada uno en equipamiento deportivo o tecnológico.
A esta categoría se sumaron los Premios Colegios Entregas Claves, que sortearon $200.000 en equipamiento entre los establecimientos participantes de fechas determinadas.
Este desafío 2026 incluyó un Premio Familias, que llevó Soprole Sonrisa Circular también a los hogares de Chile y entregó $200.000 en productos Soprole a 4 familias ganadoras por cada macrozona.
“Este año tuvimos un desafío adicional, debido a las condiciones climáticas que afectaron a distintas regiones del país y que nos obligaron a adaptar algunas de nuestras jornadas de entrega. Aún así, vimos a comunidades educativas muy comprometidas, que siguieron organizándose y buscando la forma de participar. Lograr involucrar a más de 620 mil estudiantes demuestra que existe un enorme interés de los colegios por incorporar el reciclaje y la economía circular en su día a día. Otro hito de este desafío, ha sido ver cómo salimos de las salas de clases y llegamos a las familias y toda la comunidad educativa. Cada envase recuperado, representa a una comunidad que se organizó y decidió ser parte de un cambio. Ese compromiso es, finalmente, el mayor logro de esta campaña”, destaca Camila Pavez, jefa de proyecto de Kyklos.
“En el colegio hemos consolidado un sólido programa de reciclaje desde el año pasado, integrando a toda la comunidad educativa. Mediante ‘retos’ familiares y competencias de aniversario, logramos recolectar muchos kilos de Tetra Pak. Pese a las dificultades logísticas y de limpieza que implica este material, nuestro personal de aseo y la activa participación de nuestros estudiantes garantizan el éxito de este proceso. Ver a los alumnos comprometidos incluso con la recuperación de residuos mal desechados confirma que estamos generando una valiosa conciencia socioambiental en nuestra comunidad”, señalaron desde el Colegio Particular San Nicolás de Calama.
Porque detrás de cada envase recuperado hubo una comunidad que se organizó, aprendió y participó, demostrando que la economía circular también puede comenzar desde la sala de clases y movilizar a toda la comunidad educativa.











